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¿Solo se enamora una vez?

Dicen que hay un solo amor para toda la vida. Y sin embargo, conocemos muchos casos de gente que rehace su vida amorosa tras separaciones , divorcios , rupturas, etc. Pero desde luego no es igual.

Hay un momento donde nos enamoramos plenos. Somos como idiotas que no miden del todo sus actos. Creemos que somos el uno para el otro, que no queremos estar con nadie mas y que cualquier obstáculo que emerge podrá ser sorteado no importa el tenor del mismo. Ese es el amor utópico.Y hay gente que lo logra,que vive ese cuento de hadas al lado de un hombre o mujer que les da eso.

Pero muchos en cambio, tendremos frente a nosotros el amor real. Aquí las ilusiones son medidas en base a otro tipo de amor: el propio. Cuidamos- y es lo que nos recomiendan psicólogos, sacerdotes y amigos/as - de no querer "demasiado" , de no dejar de lado lo que nos interesa y nos es propio por la pareja. Cuidamos de que haya compatibilidad, seguridad, confianza. En fin, dejamos de creer que puede surgir un vínculo apasionante y misterioso , y nos volvemos calculadores, en el sentido estricto del término.

Cuando se cede ante el amor real, se puede sufrir menos pero a veces surgen ahi los "atajos" . El amor real aparece a veces a determinada edad ( pasando los 30) cuando empezamos a vislumbrar ser un anciano profesor solo con sus libros o una vieja bruja en su torre. Entonces empezamos a considerar la compañia y el "mejor" partido. Empieza a importar de que trabaja, con quien vive, que hace y, por que no, si tuvo parejas anteriores y por que no funcionaron.

Dentro de los atajos también estan los/as amantes. Ellos/as pueden satisfacer nuestros fuegos sin que pongamos presión sobre nuestro/tra compañero/a. Cuidar el secreto asi como mirar oportunamente para otro lado pueden surgir como alternativas.

Un tercer atajo son los niños. Un elixir contra el dolor, prolongación de la vida. Se busca que la familia supla a la pareja.

¿Cuando cambiamos la pareja deseada por la más conveniente? ¿Cuando nos decimos que fuimos unos idiotas por creer y que es hora de despertar del sueño? Habra muchos gurúes de todo tipo dispuestos a demostrarnos que este tipo de pareja es mejor porque es mas real y duradero. No es que el amor real no tenga bases de afecto o que no se algo que vale la pena vivir.

¿Pero que fue de la ilusión de haber encontrado a ese otro ser? En mi caso personal me abro al amor real. Porque ya pase por el otro. Y si... Confieso que he amado

Maitena y Bataille

Bataille hace una reseña del libro de Huizinga sobre el homo luddens y reconstruye el sentido del juego como necesidad vital, como camino hacia la muerte y opuesto al hombre que trabaja por miedo a ella. Bataille hace más que eso; llama a que aceptemos el humor como tragedia, lo tétrico, lo horroroso, lo más reprochable es aquello que más no moviliza. De ahí que alabe la obra de Sade.
Porque el marqués pone en palabras, dice lo que se atraviesa como experiencia vital y no ahorra en descripciones. Pero esas descripciones son voluptuosas, jugosas y profundas. Asumen que para gozar hay que destruir, que la misma potencia creadora de los seres humanos es la que los aparta de su animalidad y los destruye.

Para Bataille el humor sólo es posible si tomamos a la vida como juego y aceptamos la “muerte en ella”. La muerte de la animalidad que es nuestro conocimiento (Bataille sigue a Hegel en esto) es algo tan horroroso y criminal en sí, que el juego sólo vale la pena si nos reímos de la muerte. O al menos, no le tememos. El humor, tiene que ser necesariamente cruel, horroroso. Porque muestra conjuntamente la risa como placer voluptuosa que surge de la miseria humana. En tal caso, nos reimos de miseria humana

Y Maitena hace justamente eso con sus mujeres alteradas. Retrata cruelmente a hombres y mujeres, y las miradas de unos sobre otros de modo horroroso. Es cruel porque demuestra un profundo conocimiento de las diferencias en el mundo de la vida cotidiana. Si Sade describe la voluptuosidad de forma frontal y acabada, Maitena retrata el prejuicio basado en la observación perspicaz. Puede parecer una contradicción, pero no menos que la necesidad de reírnos cruelmente de los demás.

¿Y de nosotros? Maitena parece hablarle de nosotros a las mujeres. Busca esa conexión. O quizás está siendo irónica. Es cruel ser una mujer de Maitena, pero también es cruel ser víctima de las mujeres de Maitena. Y allí Bataille y Maitena se cruzan. Se tocan , afirman la necesidad de jugarse pleno en la vida. Ser mujer de Maitena es aceptar la negación de la separación animal de macho y hembra. Y reemplazarla por categorías del conocimiento que nos conducen necesariamente a la sublimación del instante.

¿Debemos dejar que las categorías nos limiten? Entonces entronicémoslas como actividad científica. Pero si nos reímos de ellas, es porque las creemos verdaderas. Creemos el simulacro de la categoría científica de humor como algo “no verídico”, falto de seriedad. A fin de cuentas, Maitena no dice nada falso, sino que se supone que nos divierte en como dice las cosas verdaderas.

Pienso lo contrario, pienso que Bataille tiene razón. Y que la verdadera intención de Maitena es ser cruel. Porque el chiste no está en sus historietas, no está en sus dibujos. Ni en sus mujeres alteradas por no ser flacas, porque tienen marido y/o celulitis. El chiste está en nuestra negación a ver la vida como juego, en ser homo luddens y reírnos de la muerte . Es un chiste muy gracioso. Porque es tremendamente cruel.